miércoles, 25 de julio de 2007

Paul el piloto



Todas las televisiones de las seis flotas estaba sintonizando la señal que emitía la nave de comunicaciones del conde de Sevet, y junto a las pantallas, toda una comunidad que esperaba ese día, la paz, tan deseada durante cien años, durante los cuales, había reinado la masacre y la destrucción entre herman@s.
Paul y sus amigos se encontraban en la nave crucero 1002-E, bebiendo cervezas y suspirando para que los que se iban a reunir, llegaran al fin a un acuerdo; él al igual que los que estaban con él, habían nacido en el 3500 d.c., así que no habían vivido toda la guerra, pero sí participaron en las últimas batallas entre las seis flotas. Formaban parte del batallón Sevilla, uno de los mejores, tanto que cuando entraban en acción, cambiaban el curso de las batallas.
Tras beber un buche de su botellín, Paul recordó todas y cada una de las misiones en las que había participado con su caza T-23, el caza del batallón Sevilla; tenía solo veinte años, la misma edad que sus compañeros, y ya era capitán... pero en vez de sentirse orgulloso, su ánimo era el mismo que se respiraba en cada una de los camarotes, cazas y naves de las seis flotas que formaban una única comunidad, un ánimo hundido por saber que la guerra estaba desangrando inútilmente a toda una comunidad.
-¡Ya llegó!- gritó el camarero del garito donde los soldados se habían reunido para ver lo que acontecía en ese día tan magnifico para tod@s los que vivían en las seis flotas.
Paul alzó la mirada a la gran pantalla que sobre él, iluminaba todo el garito, en el que se encontraban unas quinientas personas, he imaginó con sensación de mosquito, cuantas personas estaban haciendo lo mismo que él solo en la nave donde se encontraba.
La cámara estaba instalada en un carguero colocado a la izquierda de la puerta del embarcadero de la nave nodriza en la que se iban a reunir los representantes de las seis flotas, y apuntaba hacia el espacio, hacia el punto por donde se acercaban las naves emisarias. Así pues, en todas las pantallas salían de cara las naves emisarias... la que representaba a Paul y el resto de su flota fue la última en entrar en la nave.
El joven pudo cortar la emoción que se apoderó del local cuando la nave del general Raul Diaz, hizo una maniobra para colocarse en posición de entrada en la nave nodriza; los más mayores habían esperado años para verlo, y los menores sentían a la vez pena e inquietud a la vez que alegría a medias... estaba a punto de terminar todo por lo que habían sido entrenados.
Una vez la nave de la Flota Roja; de donde Paul y Raul Diaz eran súbdito; entró en la nave nodriza del Conde Sevet, se cortó la señal oficial, comenzando una peli de acción, con lo que poco a poco, los espectadores se fueron desentendiendo de la tele.
Paul pidió otros seis botellines y partió hacia una mesa al fondo del bar, junto a la gran ventana por la que se podía ver el universo y parte de la Flota Roja.
-¡Haber si no tenemos que volver a matar hermanos de una maldita vez!- exclamó este para cerrar el brindis que él había pedido.

3 comentarios:

juan antonio dijo...

La fecha está mal... es el año 3400

juan antonio dijo...

la fecha esta bien, es el año 3520

Luna dijo...

Empecé por el principio , espero.