lunes, 17 de septiembre de 2007

EL ENCUENTRO

Las dos naves T-24 aparecieron como de la nada en el punto elegido por la nave nodriza, tal y como estaba acordado, en aquel punto del universo destinado a cambiar la historia de la humanidad para siempre, y ahora se esperaba que fuera para bien, pues demasiadas calamidades habían caído al antiguo dueño y señor del planeta Tierra, y del Sistema Solar.
Las dos naves se dirigieron al punto de destino, un planeta azul inmenso que órbitas en la tercera órbita de aquella magnífica estrella, que los técnicos habían bautizado como 23415WER. El vuelo de acercamiento debía de ser discreto, pues los pilotos habían recibido la orden de solo echar un vistazo... no sabían a qué, y por eso, los cazas llevaban misiles XW con doble cabeza explosiva, un invento ideado por uno de los pilotos, y que durante la ya acabada guerra civil, causó daños gigantescos a las demás flotas.
-Arturo- dijo el piloto que estaba al mando de la misión- preparado para contactar con el campo gravitacional del planeta, en una hora estaremos a la vista de la nave enemiga.
-A la orden Lee- respondió el aludido- esperemos que el Escuadrón Satélite se apunte otra medalla.
Justo pasada la hora indicada, el planeta se presentó a los dos pilotos como una gran esfera azul rebosante de vida que atraía a las dos naves al igual que las sirenas al rey de Atenas; pero en el momento justo, las dos naves activaron los propulsores contrarios, logrando zafarse de la atracción planetaria e iniciar la misión.
Lee Freud observó la nave enemiga durante la rápida pasada que dieron él y su compañero por uno de los costados de esta; era muy primitiva, pues recordaba a las antiguas naves humanas construidas para escapar de la catástrofe terráquea, era casi redonda menos donde poseía los motores nucleares y los paneles solares, estos orientados a la estrella que gobernaba en el sistema solar donde se encontraban. La nave orbitaba alrededor del planeta muy lentamente, y según los sensores del caza de Arturo Inicio, no alcanzaría una velocidad mayor, como tampoco respondería con propiedad a un posible ataque de los T-24, dado que los cañones de neones que se encontraban en el ecuador de esta, eran de una tecnología muy primitiva.
Otra pasada rápida, sirvió para ver más de cerca, a las pequeñas naves que procedentes del planeta, se acercaban a la nave para entrar en ella por una puerta situada en la base de la cara esta que miraba al planeta. Lee y Arturo, estuvieron de acuerdo con que dichas naves, eran cargueros que con intervalos de media hora entraban y salían en la nave esférica a pesar de que en el planeta fuera de noche o de día.
Tras dar diez pasadas más alrededor de la nave esférica, el radar de Arturo, localizó a unas diez naves que se dirigían hacia ellos a una velocidad más alta que la de los cargueros, pero que para los T-24, no suponía problema alguno.
Sin esperar lo que podrían hacer los presuntos atacantes, los T-24 viraron para adentrarse en el planeta, iban justo a uno de los doce sectores de donde salían los cargueros, y aparentemente, no encontraron ningún obstáculo cuando llegaron al fin a la superficie planetaria.
-Deben estar preguntarse quienes somos- dijo riéndose Lee a la vez que con activaba el botón de fotografías aéreas.
-Si, yo también registro muchas frecuencias en mi radio, la misión está siendo todo un éxito.
-Bueno- dijo Lee a su compañero- vámonos que se está haciendo de noche, y tengo que llamar a esa chavala de la otra noche.
-A la orden- respondió Arturo- y recuerda quien te la presentó.
Y justo cuando la estrella de aquel planeta se ocultaba por el oeste, las dos naves terrestres salían del sistema solar sin dejar rastro...

3 comentarios:

MonikaMDQ dijo...

Hola Juan, muy interesantes tus novelas. Aqui devolviéndote la visita, nos leemos
besos

juan antonio dijo...

gracias, eres la primera que me dice algo de mi novela.

LUNAVE dijo...

jUAN... me has dejado picada pues esto que has mostrado de tu novela esta bastante interesante, pero he buscado mas actualización y aun nada, ojala y sigas mostrando.. saludos desde mi nave!

http://lunavita.blogspot.com/