| Todo el mundo estaba viendo la competición anual de moto naves que se celebraba en el planeta V-23, en la Galaxia Nueva; en todas las naves cruceros, en todas las colonias y hasta en las naves generales, se seguía la competición, sucesora de las prehistóricas carreras de Gran Premio que se disputaban en la tierra en los tiempos en los que la humanidad aun no había sufrido la gran catástrofe... David era uno de los muchos millones de espectadores que seguía la carrera, la seguía con intensidad y emoción de participante desde los talleres del circuito, junto a los demás mecánicos que trabajaban para los corredores participantes en la competición; pero para David, era más especial que para los demás, pues con tan solo veinticuatro años, y junto a su piloto, había conseguido ganar durante cinco años consecutivos, haciéndolo además, con una moto nave de su propia mano. -¡Señores y señoras, están ya en la peligrosa recta de los dragones!- bramó el locutor cuando en la pantalla las veinte motos naves cruzaron el cañón de un salto, accediendo a una gran pradera que se extendía intacta y sin un solo arbol unos cuarenta quilómetros. -Luis- llamó David sin dejar de mirar la pantalla- comprueba como va el motor derecho. -Un tanto caliente- repitió David lo dicho por Luis- espero que no tenga que alargar la velocidad. Luis se le quedó mirando un poco aturdido, pues para él, un chico de dieciocho años, David Rueda era ya un dios, que no necesita de los ordenadores conectados en Wifi con la moto para saber como iba esta, ya que estaba conectado mentalmente con la máquina que él mismo había fabricado. Luis, empero, estaba conectado a sus dos ordenadores portátiles, que le reportaban múltiples, millones de datos sobre el estado de cada pieza de la nave, como el resto de sus veinte competidores... pero David, había contratado a Luis solo para asesorarle, pues solo con ver como volaba la moto nave, sabía el estado de esta. “Vamos María, solo te queda la curva” pensó David mirando la pantalla, junto antes de que la pesadilla de todos los años hiciera su aparición... Las bestias surgieron desde el sur, cosa algo rara, pensó María acelerando y mirando a su espalda por el retrovisor digital del casco... uno de los dragones, atrapó a la moto nave que hasta hacía un rato, le iba a ella pisando los talones, mientras que los otros cinco, perseguían al resto de moto naves, de las cuales, María iba colocada la tercera. La Curva del Demonio se encontraba ya cerca cuando María logró ponerse segunda, mientras escucha los gruñidos de los dragones mientras devoraban a cuatro motoristas que no fueron lo suficientemente rápidos como para escapar. -¡María Mesenger y Raul Mai se enfrentan nuevamente!- bramó el locutor cuando esta pasó en plena curva y por el lado más estrecho a su rival- haber lo que hace Mai. Los dos motoristas pelearon codo con codo en la recta que llevaba directamente a la ciudad amurallada magnéticamente, gastando energía sin límite y luchando contra la gravedad sin miedo, pues chocaban y se cruzaban como golondrinas en un sembrado... pocos sabían mantener este pulso, y a tanta velocidad; la locura se apoderó de todos los espectadores. En uno de los cruces, María aprovechó una semicaída de su competidor, para conectar el acelerador sónico y salir despedida hacia la meta, distante ya a un kilómetro... esta táctica alarmó a David y Luis, pues podía subir la temperatura de la moto hasta el infinito, explosionando en plena carrera; pero no fue así, si no todo lo contrario, ganó la carrera con una ventaja asombrosa... como casi siempre, alegrando a sus seguidores que se encontraban repartidos por todas las flotas, y ya era la quinta vez que lo conseguía, con diecinueve años. -María Mesenger- susurró David acariciando los senos de esta- como vuelvas a hacer la táctica del sónico, te dejo. -David Rueda- respondió la joven riendo y adentrándose en las sábanas de la cama del hotel donde se encontraban- tu y tu aparato y tu moto sois míos. La Copa de las Diez Horas, les contemplaba junto a las dos copas de cava desde una estantería, en una de las mejores habitaciones del mejor hotel del planeta V-23, mientras el matrimonio se adentraba en los orgasmos más profundos... |
Lanzadera Espacial DS
Hace 5 semanas












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