sábado, 10 de mayo de 2008

Solo quiero ser humana.

-¿Por qué eres tan terca?- preguntó David Rueda desde el otro extremo del garaje al mismo tiempo en que se afanaba en ajustar los censores de gravedad de la moto nave de carreras.
-Yo no soy terca, solo quiero ser humana- respondió algo cansada ya por la discusión María Mesenger, mirando por la gran ventana al espacio exterior, sentada en el sofá y dándole la espalda a su interlocutor.
-Pero ¿sabes lo que te estás jugando? ¿Lo sabes en realidad? Todo por lo hemos soñado, por lo que hemos luchado se perderá...
María miró a Rueda por un segundo y luego se levantó en dirección a la moto nave, cruzando todo el garaje hasta donde él estaba.
-Perdóname guapo, pero es mi cuerpo- respondió ella muy decidida, luego se acercó a la nevera, que estaba al lado del sofá, sacando dos cervezas, y ofreciendo una a David, se sentó de nuevo en el sofá, colocando las piernas en la mesilla que tenía en frente y poniendo la tele intentó no escucharle más.
-No te niegues a escucharme- sonó por el intercomunicador que ella siempre llevaba en cima- ¡Es algo que tenemos que decidir los dos!
-¿Y que quieres decidir? ¿Que nuestro hijo se críe en esas cosas, sin el amor de una madre?
David la miró cara a cara por unos instantes, puesto que María se había vuelto a levantar y ahora estaba frente a él, con los brazos cruzados y cara de pocos amigos, eso a él le ponía; pero no podía pensar en eso ahora, pues debía rebatir todos los argumentos de su amada para conseguir que hiciera lo que él consideraba lo correcto, así que se limpió las manos y cogiendo las de María, dijo que lo que él estaba tratando de explicar era que hiciera lo mejor para su hijo, el cual crecería sin peligros y con total seguridad.
María le dio la espalda nuevamente y se dirigió a la estantería que utilizaban como almacén, y que se encontraba a la derecha de la moto y frente a la puerta de salida del garaje.
Dándole la espalda a David cogió un cable de W y comenzó a examinarlo para ver si tenía alguna rotura, cosa que ya sabía.
-Siento que ser tan pesado amor- dijo susurrando David abrazando por detrás a su esposa- pero es que solo quiero lo mejor para ti y nuestro hijo.
-Ya lo sé, y sé también que como tu, piensa toda la humanidad que vive en las flotas, pero yo no puedo hacerlo, yo no concibo que mi hijo pase a una incubadora estando yo sana y en perfecto estado, como este cable W.
-Pero es que en las incubadoras los niños están más seguros que en los cuerpos de sus madres, y estás pueden hacer su vida más tranquila.
Ella se dio la vuelta encontrándose cara a cara con su marido, el cual esperaba la pregunta con ansiedad...
-¿Todos los viven en la Flota Roja habéis estado en esas incubadoras?
-Todas las flotas tienen naves niñeras- aseveró él muy serio, hasta tu madre, estoy seguro.
Ella se quedó muy seria, pues había escuchado algo de eso cuando se alistó en el ejercito con 16 años y tuvo que dejar su planeta para ingresar en la Flota Roja, pero en los siete años que llevaba viviendo en entre la gente de las flotas, nunca había caído en la cuenta de que todas las mujeres solicitaban que sus embriones fueran enviados a las incubadoras, pues todo ese tiempo lo había empleado en escalar puestos en su carrera militar y en ser la mejor piloto de carreras de moto naves...
-Pues siento amor decirte esto- dijo ella mirándolo a la cara con los ojos casi en lágrimas- pero yo no puedo quitarme este ser de mis entrañas, yo me he criado en el Planeta Oscuro y siento que este hijo que hemos engendrado debe desarrollarse dentro de mí...
-Será como tu quieras mi reina- respondió David abrazándola fuerte para que su esposa no llorara- tu eres el ser más hermoso que he visto y si esto te pone mal, no lo hablaremos más- entonces le cogió la cara con las manos y frente a frente y con una sonrisa de oreja a oreja dijo- serás la embarazada más bonita de esta nave dormitorio y de todas flotas humanas.
Entonces, los dos comenzaron a reír, y fue entonces cuando ella comprendió que se había casado con el hombre correcto, lo amaba.
-Bueno guapa, recogeremos todo y nos iremos a casa, para celebrar que voy a ver a ver como crece mi hijo en el vientre de mi mujer.
-jajajajaj veras como es maravilloso- contestó ella alegre y vigorosa, como a él le gustaba verla, pues eso es lo que le había enamorado.
David que se encontraba limpiando y recogiendo las piezas de la moto nave para irse a celebrar con su mujer, se sorprendió cuando vio en la puerta del taller a Raul Diaz, general de la Flota Roja y recién gobernador de esta, saludando a María, que se encontraba junto al sofá, el cual se encontraba a la izquierda de la puerta. Era amigo de la pareja desde hacía dos años, pues él era fanático de las moto naves y no se perdía ni una carrera, y también era admirador de María, por la forma de correr tan agresiva.
-¿Cómo estás amigo?- preguntó el general ofreciéndole la mano a David, este se la dio con gusto pero intrigado por la presencia del general a unas horas tan tardías, pues eran las once de la noche.
-Vengo a comunicaros lo que ha acordado el Comité de Exploración- dijo Diaz muy serio mirando al matrimonio.
Suéltalo ya! ¡Que me pones de los nervios!- exclamó María, que ya se suponía algo...
-Han decido que tú te incorpores a la 234 –WER- dijo el general mirando a María.
Esta reaccionó muy seria a la orden dada por su superior.
-¡Pero no puede ser!¡estamos exentos del ejército! Y...
-Supongo que David Rueda también irá- siguió hablando ella seria al más puro estilo militar.
-Claro, los dos juntos formáis un equipo ejemplar- dijo el general muy orgulloso de su tropa- os integrareis en el Batallón Sevilla a las órdenes del mayor Raul ternage ¿alguna pregunta amigos?
El matrimonio se miró unos segundos y ella respondió que no, que todo iba bien, pero él no las tenía todas consigo, pues se iban a meter en una misión embarazados... un lío que no veía nada bien.

POSDATA: este capítulo procede del llamado "
LA COPA DE LAS DIEZ HORAS "

6 comentarios:

Dinora dijo...

No es mala idea eso de las incubadoras, jajaja..

Veremos que pasa con los "embarazados"

Saludos ;)

juan antonio dijo...

Hola Dinora, de verdad que no... la ideda me la tomé de una noticia en la prensa que decía que las mujeres con problemas en el embarazo, podrían en un futuro criar a sus fetos en incubadoras, lo que haría mejorar la vida de estas...

Dors-seldon dijo...

Me ha gustado el relato.
El modo de llevarlo es al más puro estilo de la ciencia-ficción, o por lo menos me recuerda a los relatos cortos de Asimov...
Si me lo permites una pequeña crítica, como persona que escribe mediocremente y que lee lo que puede, en mi humilde opinión, hay algunas expresiones que excedes su uso y queda algo repetitivo. Pero me ha encantado :-) .

Un saludo

PD: Por cierto, ¿Por qué me iba a importar que me agregues en tu blog? ¿Donde puedo "verme"?
Todo un honor ^^.

juan antonio dijo...

Dors-seldon, gracias por leerme y por la crítica, que intentaré corregir... siempre es bueno recibir una crítica.

Dors-seldon dijo...

A mi si me permites agregaré a mi lista este blog, el otro, lo respeto pero no lo comparto, a parte de que la temática que llevo en mi blog tira más a cosas de este tipo :-D.

Un cordial saludo.

Mrs BEINIT JECKYLL dijo...

ME FASCINO !!! COMO DE COSTUMBRE INSISTO QUE DEBERIAS PUBLICAR..ANIMARTE Y PUBLICAR
DESDE YA TE MANDO LAS NVITACIONES PARA ENTRAR A LOS BLOGS CUANDO GUSTES, PASARON ALGUNAS COSITAS DESAGRADABLES Y PREFIERO MANEJARLO ASI.

UN GUSTAZO QUE ANDEMOS JUNTOS EN LA SUPER NAVE..

AHI TE MANDE A TU MAIL SI?
BEOS MILES
KLAU

PD BESOS A NOVIA AMOR Y A MAMA !!