miércoles, 28 de mayo de 2008

Una canción de la tierra

En la nave de comunicaciones 124- ASD, todo iba normal, siendo normal el trasiego de cada día de los diez encargados de la Sala de Comunicación con el Espacio (S.C.E.), agencia creada por la humanidad para interceptar posibles comunicaciones de posibles enemigos no humanos.
Desde que la humanidad se alejó de la tierra y del Sistema Solar a bordo de las naves, comenzó a protegerse de un posible ataque no humano, pues las mentes pensantes temían ataques de estos. La primera medida de protección fue crear un escudo en cada flota para impedir que las ondas de radio y demás formas de comunicación salieran libres al espacio exterior sirviendo de guía a cualquier enemigo, y la segunda medida fue crear una entidad en la que todas las flotas humanas participaran y sirviera para detectar alguna señal no humana, estudiarla y así prevenir cualquier ataque... esa entidad fue llamada S.C.E y estaba presente en todas las flotas y planetas colonizados por los humanos. En cada entidad trabajan diez científicos que se entregaban a su labor en cuerpo y alma, y no era para menos, puesto que descubrir una civilización avanzada no humana era el anhelo de cualquier científico recién licenciado.
La humanidad había descubierto varios planetas con vida, y dos con vida inteligente, los planetas Oscuro y Reina, pero por desgracia, los seres encontrados estaban en la edad de piedra y su descubrimiento no dio para mucho más... por eso, los miembros de la S.C.E. estaban empeñados en la búsqueda, aunque sabían también que sería algo peligroso cruzarse en el camino de una sociedad tan avanzada como la humana, pero había que intentarlo por el bien de la humanidad o por la vanidad de los miembros de S.C.E.
El osciloscopio de su mesa se había vuelto loco y no dejaba de hacer curvas como nunca lo había hecho, y eso que Eric Levin llegaba diez años en la S.C.E. de la Cuarta Flota y estaba ya acostumbrado a captar comunicaciones de la tierra de gran potencia, de cuando esta aun era el hogar del homo sapiens; y de entre lo mejor que había captado de la tierra fue una canción de un grupo llamado Mclan y su canción “llamando a la tierra”, una versión de la canción “Serenade” del grupo Steve Miller Band. El tema estaba incluido en un concierto realizado en el año 2000 y retransmitido por una televisión a su audiencia, pero que como todo en aquella fecha, había saltado al espacio y captado por él en el futuro...
Levin actuó como debía actuar siempre, desde su ordenador, colocó su antena clavada en el fuselaje de la nave, en el punto correcto para recibir con nitidez la gran señal que estaba volviendo locos sus instrumentos y comenzó a bajarse el material, una vez bajada la señal del espacio y enviada a su encargado, se puso a buscar más señales por todo el universo, para proteger a su especie de posibles enemigos no humanos.

3 comentarios:

Germanico dijo...

Que original! Continúa, no? Da para mas el tema, mucho mas.

Espero continuación.

Saludos

juan antonio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
juan antonio dijo...

Claro que continua, pero cuando tenga tiempo... gracias por leer mis artículos.